CÁNCER DE MAMA

Cáncer de mama: factores de riesgo, síntomas y tratamientos

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en las mujeres, tanto en países desarrollados como en desarrollo. El sexo masculino no está libre de esta enfermedad, ya que el cáncer de mama también puede afectarlos, aunque la incidencia es muy baja. Solo alrededor del 1 % de este tipo de tumor afecta a los varones.

¿Qué es el cáncer de mama?

Una única célula, producto de una serie de mutaciones, adquiere la capacidad de dividirse sin orden ni control, haciendo que se propague hasta que se forme un tumor. El tumor resultante, que se origina como anomalía leve para luego pasar a ser grave, invade tejidos vecinos y finalmente se propaga a otras partes del cuerpo.

Existen dos tipos principales de cáncer de mama:

  1. Carcinoma ductal infiltrante. Comienza en los conductos que llevan leche de la mama hasta el pezón. Se da en un 80 % de los casos.
  2. Carcinoma lobulillar infiltrante. Inicia en partes de las mamas llamadas lobulillos, que producen la leche materna. Se da en un 10 a 12 % de los casos. 

Los otros tipos de cáncer de mama no superan en conjunto el 10 % de los casos.

También existen protuberancias benignas en los senos. Estos son cambios benignos en el tejido del seno que se presentan en muchas mujeres en algún momento de sus vidas. La mayoría no son cancerosas, pero en algunos casos es mejor realizar una biopsia.

La gran mayoría de las protuberancias resulta ser causada por fibrosis, quistes, o ambos. La fibrosis se refiere a la formación de tejido que es muy parecido a la de una cicatriz (fibroso) mientras que los quistes son como sacos llenos de líquido.

Estas afecciones son diagnosticadas con más frecuencia por un médico que se basa en los síntomas, tal como pueden ser protuberancias, inflamación y mucha sensibilidad o dolor en los senos.

Estos síntomas tienden a empeorar justo antes de iniciar el periodo menstrual de una mujer. Es posible que se sientan protuberancias en los senos y algunas veces puede salir un líquido transparente o ligeramente turbio de los pezones.

Otros tumores benignos del seno, como los fibroadenomas o los papilomas intraductales, son crecimientos anormales pero no son cancerosos y no se propagan del seno hacia otros órganos. No son una afección que represente una amenaza para la vida.

No obstante, algunas afecciones benignas del seno siguen siendo muy importantes, porque las mujeres con estas afecciones tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama.

¿Cómo se ocasiona el cáncer de mama?

El cáncer de mama puede ser ocasionado por múltiples factores. Algunos factores de riesgo son:

  • Edad y sexo. El riesgo de padecer cáncer de mama crece conforme pasan los años, sobre todo en las mujeres. Algunos hombres también pueden sufrir cáncer de mama.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama. También existe un riesgo alto de padecer esta enfermedad si es que un familiar cercano ha padecido este u otro tipo de cáncer: ovárico, uterino o de colon.
  • Ciclo menstrual. Las mujeres que empezaron a temprana edad sus períodos menstruales (antes de los 12 años) o llegaron a la menopausia tarde (después de los 55) tienen un mayor riesgo.
  • Consumo de alcohol. El consumo de 1 o 2 vasos de alcohol por día puede llegar a aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama.
  • No tener descendencia. Quedar embarazada más de una vez o a temprana edad minimiza el riesgo de padecer este tipo de enfermedad. Las mujeres que nunca han tenido hijos o que los tuvieron después de los 30 años tienen un mayor riesgo de presentar cáncer de mama.
  • Radiación. Las mujeres que siendo niñas o adultas jóvenes recibieron radiación en el área del tórax como tratamiento contra otro cáncer (tal como linfoma) tienen un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de seno. La radioterapia después de los 40 años no parece aumentar el riesgo de padecer cáncer de seno.

Síntomas del cáncer de mama

Los síntomas del cáncer de mama, conforme va avanzando, puede abarcar lo siguiente:

  • Hinchazón de parte o de todo el seno
  • Retracción de la piel o del pezón
  • Bulto en la mama
  • Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos en la axila
  • Cambios en el tamaño, textura de la piel o color de la mama
  • Cambios en la forma, textura y el tamaño del pezón 
  • Enrojecimiento de la piel
  • Formación de depresiones o arrugas
  • Cambios o secreción por el pezón
  • Descamación
  • Tracción del pezón hacia un lado o cambio de dirección
  • Dolor óseo
  • Dolor o molestia en las mamas
  • Úlceras cutáneas
  • Hinchazón de un brazo
  • Pérdida de peso
  • Irritación o hendiduras en la piel

En algunos pacientes, la secreción de líquido proveniente del pezón puede lucir con pus y ser de color claro a amarillento o verdoso. Los tumores mamarios o tumoraciones en las axilas que son duras tienen bordes irregulares y generalmente no duelen.

En algunas oportunidades, el cáncer de mama se puede expandir alrededor de la clavícula a los ganglios linfáticos de las axilas y causar una inflamación o protuberancia, aún antes de que el tumor original en el tejido del seno se pueda palpar.

El síntoma más común del cáncer de mama es un bulto o una nueva masa no dolorosa, dura y con bordes irregulares, aunque los tumores cancerosos del seno pueden ser sensibles al tacto. Incluso puede llegar ocasionar dolor.

Este bulto tiene posibilidades de ser cáncer. Por esta razón, es importante que un médico con experiencia examine cualquier masa, protuberancia nueva o cualquier cambio en los senos.

Tratamiento del cáncer de mama

Debemos tener presente que un diagnóstico precoz es fundamental para garantizar el éxito del tratamiento. Los siguientes puntos son importantes para la elección del tratamiento óptimo del cáncer de mama:

  • Tamaño del tumor.
  • Estado de recepción hormonal.
  • Diseminación de células tumorales (metástasis).
  • Estado menopáusico; es decir, si la mujer ha tenido su última menstruación (menopausia) o no.

Además de la radioterapia y la cirugía, para esta enfermedad también se han generalizado la quimioterapia y el tratamiento hormonal, que han incrementado las probabilidades de curación. Se ha pasado a aplicar un tratamiento adyuvante llamado primario (por ejemplo cirugía) para el cáncer de mama.

En el cáncer de mama, el tratamiento neoadyuvante se debe realizar antes de la operación y tiene como objetivo reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía. El tratamiento del cáncer de mama puede incluir:

  1. Quimioterapia. Emplea fármacos citostáticos para detemer el crecimiento de las células cancerosas. El médico suministra la medicina en una vena o el paciente lo toma en forma de pastilla. Luego de cada tratamiento de quimioterapia existe un tiempo libre de alrededor de tres semanas.
  2. Radioterapia. Se utiliza para matar las células cancerosas y minimiza el riesgo de que el cáncer reaparezca. Este tratamiento suele durar aproximadamente seis semanas. La radioterapia para el cáncer de mama es indolora, pero puede irritar la piel y causar enrojecimiento.
  3. Tratamiento hormonal. Utilizan fármacos dirigidos a eliminar la función de determinadas hormonas. Mejora la supervivencia y produce menores efectos secundarios en comparación con la quimioterapia. No obstante, solo es útil para determinados tumores sensibles, sobre todo los constituidos por tejidos hormonodependientes. 
  4. Cirugía radical. Dado que el tumor se puede extirpar selectivamente, la cirugía radical se utiliza muy poco. Sin embargo, en algunas circunstancias es inevitable: si no se puede aplicar la radioterapia, si el tumor es muy grande, si existe una mala relación entre las dimensiones del tumor y el resto del tejido del seno o si se trata de un carcinoma inflamatorio.
  5. Tratamiento adyuvante. Busca exterminar las células cancerosas que siguen en el cuerpo para que el cáncer de mama no vuelva a aparecer. Puede realizarse mediante quimioterapia u hormonas. El tratamiento más adecuado a elegir debe contemplar dos factores principales: el tamaño del tumor y si se ha diseminado a los ganglios linfáticos.
  6. Tratamiento con metástasis. Se trata de un cáncer de mama metastásico si se han formado tumores derivados (metástasis) en otros órganos. Los citostáticos obstaculizan o tardan el crecimiento y la división celular. Con este tipo de sustancias es posible aplicar un tratamiento hormonal o radioterapia adicional para así calmar los síntomas de la metástasis y frenar su crecimiento.
  7. Bifosfonatos en las metástasis óseas. Los tumores derivados (metástasis) del cáncer de mama, por lo general, afectan a los huesos y pueden ocasionar fracturas espontáneas. Algunas medicinas, como los bifosfonatos, reducen el deterioro de los huesos. Se administran a las mujeres con cáncer de mama y metástasis óseas en comprimidos o en infusión en una vena.
  8. Terapia biológica. También conocida como inmunoterapia, es el conjunto de estrategias de tratamiento para estimular o reponer el sistema inmunitario de cara al cáncer, infecciones u otras enfermedades, así como para reducir los efectos secundarios de tratamiento agresivos usados contra el cáncer.
  9. Medicina integrativa. Es un nuevo modelo basado en un método sistemático, diseñado para dar a conocer al paciente todos los tratamientos disponibles para tratar su enfermedad. Brinda al paciente el máximo de información disponible para que pueda elegir de forma libre y responsable qué tratamientos desea realizar. 

La medicina integrativa combina los mejores conocimientos de la medicina complementaria, alternativa, convencional, los nuevos paradigmas, los nuevos descubrimientos médicos y las nuevas hipótesis en proceso de investigación.

Aunque pueda parecer contradictorio, por lo general. los tratamientos más efectivos para curar un cáncer no siempre son los que se aplican en la medicina convencional y, por supuesto, tampoco en la medicina alternativa.

¿Cómo prevenir el cáncer de mama?

En la actualidad, el cáncer mamario, como otras formas de cáncer, es considerado el resultado de daño ocasionado al ADN. Este daño proviene de muchos factores conocidos o hipotéticos, como el sobrepeso y la obesidad, o el consumo excesivo de tabaco y alcohol.

Asimismo, se recomienda que las hormonas brindadas para aliviar los síntomas de la menopausia solo se tomen bajo estricto control médico y durante el menor tiempo posible.

Es muy importante, como medida de detección temprana, el autoexamen de los senos, porque las propias mujeres pueden llegar a palpar la gran mayoría de los tumores. Este examen debe realizarse como mínimo una vez al mes.

No solo se debe palpar o mirar el pecho, sino también la piel del pecho y la axila por si descubre particularidades como las siguientes: partes duras, bultos, heridas no curadas, estiramientos de la piel, inflamación de los ganglios linfáticos o líquido segregado por la glándula mamaria.